Si cavas un hueco detrás de la finca y mandas ahí el tubo del baño, tendrás un pozo. Pero se llena, huele horrible y lo sucio se va filtrando por la tierra hasta el aljibe de donde sacas el agua. Entonces cambias el hueco por un tanque cerrado, con fondo, paredes y tapa que no dejan salir nada. Adentro, lo pesado se va al fondo y la grasa flota arriba. Ese es el tanque séptico.
Pero el agua entra empujando y revuelve todo. Entonces lo partes en dos con un muro: la primera cámara, la más grande, calma el agua, y a la segunda pasa solo el agua del medio, más limpia. Esas son las cámaras.
Pero la grasa de la cocina se pega a todo y tapa los tubos. Entonces, antes del tanque, pones una cajita donde la grasa se enfría y se queda flotando. Esa es la trampa de grasas.
El agua que sale del tanque todavía va sucia. Entonces la haces subir por una cámara llena de piedras, donde unas bacterias pegadas a las piedras se comen lo que queda. Ese es el filtro anaerobio.
Y al final la repartes en tubos con huequitos, enterrados en zanjas de grava, para que la tierra termine de limpiarla. Ese es el campo de infiltración.
Parece mentira, pero el que hace todo el trabajo son bacterias. Por eso no se le echa cloro ni químicos, y cuando lo desocupas se le deja un poquito de lodo. Y el reglamento recomienda dejarlo a sesenta metros de cualquier aljibe.
Felicidades, construiste un pozo séptico.
¿Cómo se llama esta pieza?
«La grasa de la cocina se pega a todo y tapa los tubos. Entonces, antes del tanque, pones una cajita donde la grasa se enfría y se queda flotando.»
Fuentes. Res. 0330 de 2017 (RAS) art. 172-177; Título J del RAS (60 m a fuentes de agua como recomendación, no usar químicos, dejar algo de lodo al desocuparlo); Res. 0844 de 2018 (vivienda rural). Para construirlo se necesita permiso de la autoridad ambiental.







