Si quieres una iglesia dentro de una mina de sal, vacías una caverna enorme, y tendrás una catedral. Pero un techo de sal sin apoyo se agrieta y se cae. Entonces no sacas toda la sal: dejas bloques enormes sin excavar que sostienen el techo. Esos son los pilares.
Pero la sal no es como el granito: con tanto peso encima se va deformando despacito, como un plástico duro. Parece que una mina tan vieja aguanta para siempre, pero eso fue lo que le pasó a la primera catedral: abrió en 1954 y en 1992 la cerraron por fallas en su estructura. Entonces hicieron una nueva, unos sesenta metros más abajo, y antes de excavar estudiaron cuánto aguantaba cada cámara y cada pilar. Ese es el análisis geomecánico.
Hicieron un concurso, llegaron cuarenta y cuatro propuestas, y ganó un diseño con tres naves y cuatro columnas redondas enormes. Esas columnas no son adorno: son sal que se dejó sin sacar para cargar el techo. Para llegar abajo tallaron un túnel con las catorce estaciones del Vía Crucis, cada una en la propia sal.
Y como la sal se sigue moviendo, la mina se vigila todo el tiempo. Eso es el monitoreo.
Así quedó la Catedral de Sal de Zipaquirá, abierta en 1995. Por eso, cuando estés frente a la cruz iluminada del fondo, piensa que todo ese espacio es lo que sacaron, y lo que te sostiene es lo que dejaron.
Felicidades, construiste la Catedral de Sal.
¿Cómo se llama esta pieza?
«Hicieron un concurso, llegaron cuarenta y cuatro propuestas, y ganó un diseño con tres naves y cuatro columnas redondas enormes. Esas columnas no son adorno: son sal que se dejó sin sacar para cargar el techo.»
Fuentes. Catedral de Sal de Zipaquirá (sitio oficial), Radio Nacional de Colombia y prensa (primera catedral 1954, cerrada en 1992; la nueva, unos 60 m más abajo, abrió el 16-dic-1995; concurso de 44 propuestas; 14 estaciones del Vía Crucis).







