Si quieres cruzar el río Magdalena, pones columnas en el agua cada cincuenta metros y encima una vía, y tendrás un puente. Pero por el Magdalena pasan barcos grandes, y se estrellarían contra las columnas. Entonces dejas un hueco enorme en la mitad, sin columnas. Ese es el vano central, y aquí mide unos trescientos ochenta metros.
Pero una vía de trescientos ochenta metros sin apoyo se dobla con su propio peso. Entonces levantas dos torres altísimas a los lados del canal. Esas son las pilonas.
Y de ellas cuelgas la vía con cables de acero en abanico. Esos son los tirantes.
Parece que el puente se apoya en las torres, pero en realidad cuelga de ellas: los cables lo jalan hacia arriba, y por eso no necesita columnas en la mitad del río. Pero el fondo del río es blando y se mueve. Entonces metes columnas de concreto de unos sesenta metros de largo y casi tres de ancho. Esos son los pilotes.
Pero armar la vía en el aire, sobre el agua, no se puede de una. Entonces la construyes por pedazos que salen de cada torre hacia los dos lados, hasta que se encuentran en la mitad. Eso se llama voladizos sucesivos.
Y para que pasen los barcos altos, la vía queda a cuarenta y cinco metros sobre el agua. Ese es el gálibo.
Antes de abrirlo, le pusieron peso de prueba para comprobar que aguanta: la prueba de carga.
Así quedó el nuevo Puente Pumarejo, abierto en diciembre de 2019, con seis carriles, ciclorruta y andén. Por eso, cuando ves un barco pasar por debajo sin problema, es porque el puente no toca el agua en la mitad.
Felicidades, construiste el Puente Pumarejo.
¿Cómo se llama esta pieza?
«El fondo del río es blando y se mueve. Entonces metes columnas de concreto de unos sesenta metros de largo y casi tres de ancho.»
Fuentes. Invías y Ministerio de Transporte, vía La FM y La República (inaugurado el 20-dic-2019; gálibo de 45 m sobre el agua; tramo atirantado de 800 m; pilotes de unos 60 m de largo y hasta 2,8 m de diámetro). La luz central de unos 380 m sale de prensa regional. La escala del diorama es ilustrativa.







